miércoles, 18 de abril de 2012
EL AMOR ES CIEGO.
Cuentan que una vez se reunieron en un lugar de la tierra todos los
sentimientos y cualidades de los hombres. Cuando El ABURRIMIENTO había
bostezado por tercera vez, LA LOCURA, como siempre tan loca, les propuso:
* ¿Vamos a jugar a los escondidos?
* LA INTRIGA levantó la ceja intrigada y LA CURIOSIDAD, sin poder
contenerse preguntó
* ¿A los escondidos? ¿Y como es eso?
* Es un juego - Explicó La LOCURA, en que yo me tapo la cara y comienzo a
contar desde uno hasta un millón mientras ustedes se esconden y cuando yo
haya terminado de contar, el primero de ustedes que encuentre ocupará mi
lugar para continuar el juego.
El ENTUSIASMO bailó secundado por La EUFORIA, La ALEGRÍA dio tantos saltos
que terminó por convencer a La DUDA, e incluso a LA APATÍA, a la que nunca
le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar, La VERDAD prefirió
no esconderse. ¿Para qué?, Si al final siempre la hallaban, y La SOBERBIA
opinó que era un juego muy tonto (en el fondo lo que le molestaba era que
la idea no hubiese sido de ella) y La COBARDÍA prefirió no arriesgarse...
* Uno, dos, tres... comenzó a contar La LOCURA.
La primera en esconderse fue La PEREZA, que como siempre se dejó caer tras
la primera piedra del camino.
La FE subió al cielo y La ENVIDIA se escondió tras la sombra del TRIUNFO,
que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más
alto. La GENEROSIDAD casi no alcanzaba a esconderse, cada sitio que hallaba
le parecía maravilloso para alguno de sus amigos, que sí ¿un lago
cristalino? Ideal para La BELLEZA. Que sí la ¿rendija de un árbol? Perfecto
para La TIMIDEZ. Que sí el ¿vuelo de la mariposa? Lo mejor para La
VOLUPTUOSIDAD. Que sí ¿una ráfaga de viento? Magnifico para La LIBERTAD. Así
terminó por ocultarse en un ratio de sol.
El EGOÍSMO, en cambio encontró un sitio muy bueno desde el principio,
ventilado, cómodo... pero sólo para él.
La MENTIRA se escondió en el fondo de los océanos (mentira, en realidad se
escondió detrás del arco iris) y La PASIÓN y El DESEO en el centro de los
volcanes.
El OLVIDO... se me olvidó donde se escondió... pero eso no es lo
importante. Cuando La LOCURA contaba 999.999, EL AMOR aún no había
encontrado sitio para esconderse, pues todo se encontraba ocupado... hasta
que divisó un rosal y enternecido decidió esconderse entre sus flores.
* Un millón- contó La LOCURA y comenzó a buscar. La primera en aparecer fue
La PEREZA sólo a tres pasos de una piedra.
Después se escuchó La FE discutiendo con Dios en el cielo sobre Teología y
La PASIÓN y El DESEO los sintió en el vibrar de los volcanes. En un
descuido encontró a La ENVIDIA y claro, así pudo deducir donde estaba El
TRIUNFO.
El EGOÍSMO no tuvo ni que buscarlo. Él solito salió disparado de su
escondite que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar
sintió sed y al acercarse al lago descubrió a La BELLEZA y con La DUDA
resulto más fácil todavía, pues la encontró sentada sobre una cerca sin
decidir aún de que lado esconderse.
Así fue encontrando a todos, EL TALENTO entre la hierba fresca, a La
ANGUSTIA en una oscura cueva, a La MENTIRA detrás del arco iris...
(mentira, si ella estaba en el fondo del océano) y hasta El OLVIDO... que
ya se le había olvidado que estaba jugando a los escondidos, pero sólo El
AMOR no aparecía por ningún sitio.
La LOCURA buscó detrás de cada árbol bajo, cada arroyuelo del planeta, en
la cima de las montañas y cuando estaba por darse por vencido divisó un
rosal y las rosas... Y tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas,
cuando de pronto un doloroso grito se escucho. Las espinas habían herido en
los ojos al AMOR; La LOCURA no sabía que hacer para disculparse, lloró,
rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde
entonces; desde que por primera vez se jugó a los escondidos en la tierra:
EL AMOR ES CIEGO Y LA LOCURA
SIEMPRE LO ACOMPAÑA.
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