jueves, 9 de mayo de 2013

Un solo amor.

Y allí se encontraba, sola de nuevo, parada ante aquella estación de autobuses mientras él se marchaba, ella no pudo evitar tirarse al suelo a llorar, la gente pasaba por su lado de largo, nadie le prestaba atención y la única persona a la que había llegado a amar estaba marchándose para no volver, sostenía entre sus manos un pequeño peluche azul, era un leoncito azul que llevaba pegado a la espalda una nota en la que ponía 
"Te quiero y siempre lo haré,
 no estés triste,
 pero sobre todo no me olvides
Te quiero,L."
Ella no paraba de abrazar ese peluche y olerlo para recordarlo  sus ojos marrones, su pelo oscuro, su pálida piel, su sonrisa con la que podía hacer que ella sintiera que no importaba nada mas en el mundo, todos y cada uno de los momentos que habían vivido se iban reproduciendo en su cabeza noche tras noche hasta que caía dormida, en un sueño en el que solo le veía a él, pasaron los meses, los años, y el no había dado señales de vida, hasta ese día, esa tarde de primavera en la que ella volvía del trabajo y se encontró con una sorpresa, observo como una figura en su portal se dirigía hacia ella, pensó que estaba soñando,que no sería él, pero así fue  había vuelto, era más alto y estaba un poco mas moreno y delgado, no entendía que hacia allí  pero no hizo preguntas, solo salio corriendo hacia el, le abrazo llorando y besándolo  el la prometió que nunca más se marcharía y así fue, nunca mas volvió a marcharse de su lado, siempre estuvieron juntos, por que siempre fueron solo el y ella ninguno de los dos olvido al otro, siempre mantuvieron vivo ese amor en sus recuerdos, siempre fue un solo amor. 

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